jueves, 26 de febrero de 2015

Lo verdaderamente esencial


 Carlos Raúl Villanueva, Plaza Cubierta UCV, Caracas, Venezuela.

La entrevista del arquitecto Severiano Porto -conocido desde hace tiempo por su extraordinaria capacidad de plantear y resolver los problemas que implica el construir en un territorio tan específico como el de la Amazonas- vuelve a abrir la discusión sobre un tema esencial. Un tema cada vez más importante. Tanto que perfectamente puede asumirse como EL TEMA. En efecto, para nuestros arquitectos y nuestra arquitectura, enfermos y enferma de imitación centralista, la pregunta de quiénes somos, sigue siendo fundamental. La tarea de reconocernos, de acometer el esfuerzo de identificarnos. De precisar, recortándolos, los caracteres que nos hacen, de algún modo, diferentes. Pero ya no con el viejo pretexto de hallar la forma de expresarnos formalmente. Para que las formas de nuestra arquitectura sugieran expresamente nuestras peculiaridades. No. Ya ahora (desde hace tiempo, en realidad) el asunto no es expresarnos. Sino de identificar los mecanismos a partir de los cuales o con los cuales podemos comprender lo necesario, lo imprescindible, lo que realmente define el ambiente en el cual vivimos y trabajamos: el ambiente natural, geográfico y climático, pero también el cultural e histórico.

martes, 10 de febrero de 2015

Lo que nos falta

Partenón /Grecia                                                            Aula Magna de la UCV / Caracas Venezuela

Arquitectos…Lo que llamamos el “gremio” no se ha constituido nunca como una sociedad de intereses superiores, una fraternidad, una “conspiración” inclusive. Cuando ha podido, ha logrado simplemente constituir un comité de defensa de las prerrogativas, de las autorías profesionales, de normas, privilegios o deberes, de recortes y diferencias con relación a las otras profesiones. Siempre referidos a la defensa de los honorarios, pero nunca alrededor de ese sentido común de la actividad que nos une y nos trasciende por sus cualidades específicas, como actividad humana de enorme prestigio, tradición e historia. Nunca se confronta con el paisaje de la arquitectura del mundo y pocas veces, y mal, con el local.

martes, 27 de enero de 2015

Entre Copenhague y Caracas



Copenhague y Caracas 


Francis Fukuyama escribió en la última década del siglo pasado un libro que dio mucho que pensar y discutir. Con su “El fin de la Historia” abrió una discusión apasionante: el capitalismo triunfó definitivamente y hemos llegado a la última estación. No hay más que inventar. Sin embargo la historia misma parece que lo contradijo. Pero ahora acaba de abrir otra caja de Pandora del pensamiento político con otro monumento a la erudición y al análisis: Orden político y decadencia política, (Political Order and Political Decay, ed. Farrar, Strauss and Giroux, New York, sept. 2014).

martes, 13 de enero de 2015

Comenzando el 2015



“Hay otro mundo, pero está en este de aquí”. Paul Eluard

El mundo: “Tercera guerra mundial en gestación”. 
Venezuela: El barril de petróleo a 40 dólares o menos.

El 2015 se abre ominoso. ¿Qué hacer? La gran dificultad en discernir el futuro, empresa que siempre se ha demostrado catastrófica, se asienta en que la realidad está integrada por demasiados elementos: imposible calcularlos todos y prever su dinámica. Heisemberg lo ha descubierto con relación a la realidad subatómica. Pero vale igualmente para nuestra modestísima, cotidiana realidad humana. El relato del vuelo de la mariposa, que desde acá, desata un huracán allá, tan repetido, es parte, paradójicamente, de esa misma indeterminación.

martes, 16 de diciembre de 2014

2015



Al llegar a diciembre siempre surge la pregunta de si es realmente funcional, socialmente hablando, para la economía y la productividad nacional, este mes extraño, cuando nada se concreta, nada se termina y todo de pospone. Cuando nadie piensa sino en un asueto que ni es realmente asueto ni tampoco es, por supuesto, trabajo realizador ¿no sería más realista aceptar a diciembre como un mes de verdadero descanso, de fiesta colectiva, una suerte de domingo a escala anual, unas vacaciones a dedicación exclusiva? Algunos países europeos así se comportan en agosto, cuando se suspende no sólo el trabajo, sino hasta el pensar, para dedicarse, en un paréntesis sagrado, únicamente a recobrarse del esfuerzo del ajetreo trabajoso de los doce meses transcurridos desde el agosto anterior. Nosotros no. Supuestamente seguimos en la misma rutina de las ocupaciones de siempre pero con los sentimientos puestos en las "fiestas decembrinas", estimuladas, paradójicamente, por el propio Estado. El resultado es un sentimiento difuso de decepción resignada: ni trabajo ni vacaciones. ¿No sería más racional concentrar en diciembre todas las fiestas y reconocer así el carácter emocional e instintivo de las tradicionales referencias culturales, a pesar de todas las alteraciones ideológicas y deformaciones mercantiles a que las celebraciones religiosas cristianas han sido inevitablemente sometidas.


martes, 2 de diciembre de 2014

Una escuela maravillosa


En una comarca parecida a las tierras y a las aguas de Sinamaica del Zulia, en la Antioquia de la hermana Colombia, han construido una escuela maravillosa, una joya de buena arquitectura. Comprensión afectiva y entrañable del lugar, respeto por la tradición constructiva y tipológica, respuesta inteligente a las condiciones climatológicas del ambiente, diseño sobrio pero de alta calidad formal. Todo ello se manifiesta en esa escuela. ¿Qué más se puede pedir? Pues sí, puede pedirse más: porque una escuela es un laboratorio de cultura, un instrumento para forjar modelos de vida mejor. Que con esa arquitectura se le proyecte a los niños que van a estudiar en esa escuela, una imagen de futuro optimista, de una patria que los acoge como una realidad protectora y benevolente, una memoria positiva del lugar en el cual han nacido y en el cual probablemente vivirán y trabajarán. Y todo eso es justamente lo que produce, con su estupenda modestia, esta escuela antioqueña. Resultados admirables del emprendimiento de arquitectos talentosos y de instituciones sensible y no completamente hundidas en el pantanal de la burocracia.